Cómo transformar espacios comunes en lugares de pertenencia, con la paisajista Ana Vivian Vianna
Autor: Brenda de Melo Esteves - Data: 08/06/2026Algunas historias profesionales son el resultado de una planificación cuidadosa. Otras florecen de forma natural, como una semilla que encuentra el entorno adecuado para crecer. La trayectoria de la paisajista Ana Vivian parece seguir este segundo camino.

La trayectoria de Ana Vivian en el paisajismo no comenzó como un plan de carrera. Arquitecta y urbanista de formación, dedicó gran parte de su vida profesional al urbanismo y a la planificación urbana. Graduada en Ribeirão Preto y con una maestría en Ingeniería Urbana por la Universidad de São Carlos, construyó una carrera enfocada en proyectos urbanos, loteos y cuestiones relacionadas con la sostenibilidad. El paisajismo surgió más tarde, de manera natural, impulsado por un interés que siempre estuvo presente en su vida: las plantas y la relación de las personas con el medio ambiente.
El traslado a Franca, en el interior del estado de São Paulo, fue decisivo en este proceso. Al adquirir una propiedad rural cercana a la Serra da Canastra, en un área que había sido transformada en pastizal, Ana Vivian vio una oportunidad para recuperar un paisaje degradado. El trabajo de reforestación y regeneración ambiental realizado en el lugar despertó el interés de una empresaria de la ciudad, quien la invitó a desarrollar el paisajismo de su empresa. El resultado fue tan positivo que comenzaron a surgir nuevos proyectos, dando inicio a una actividad que se consolidaría a lo largo de los años.
Con el crecimiento de la demanda, surgió también la necesidad de mejorar la forma de presentar los proyectos a los clientes. En aquella época, los recursos disponibles eran limitados y gran parte de las presentaciones todavía se realizaban de manera bastante manual. Buscando mayor eficiencia y una comunicación visual más clara, Ana Vivian conoció AutoLANDSCAPE, una herramienta que pasó a formar parte de su rutina profesional a partir de 2013.
Más tarde, al darse cuenta de que muchos clientes tenían dificultades para visualizar el resultado final de los proyectos, especialmente en reformas de jardines ya existentes, encontró en PhotoLANDSCAPE una solución que transformó su forma de presentar propuestas. La posibilidad de trabajar directamente sobre fotografías de los espacios facilitó la comprensión de los proyectos y volvió mucho más intuitivo el proceso de toma de decisiones para los clientes.
"Con el aumento de la demanda, sentí la necesidad de mejorar la entrega. Estamos hablando de hace casi veinte años, cuando las herramientas de presentación eran muy simples y prácticamente todo era manual. No trabajaba con 3D, así que sentí la necesidad de mejorar la presentación y los flujos de trabajo. Fue entonces cuando descubrí AutoLANDSCAPE para facilitar los proyectos. Uso el software desde 2013, hace más de diez años.
Después comenzaron a surgir las reformas de jardines, que eran un poco más complicadas, porque la mayoría de las personas tiene dificultades para visualizar lo que estamos proponiendo, ya sea en arquitectura o en paisajismo. (...) Entonces sentí la necesidad de mejorar la presentación para facilitar el flujo de trabajo y la comprensión del cliente. Fue cuando comencé a trabajar con PhotoLANDSCAPE.
Hace muchos años que utilizo PhotoLANDSCAPE y continúo usándolo hasta hoy, principalmente cuando trabajo en ambientes ya constituidos. (...) Incluso cuando se trata de una obra nueva, suelo utilizar PhotoLANDSCAPE cuando está entrando en la fase final. Fotografi´o el lugar porque el resultado queda más realista que el 3D y, para el cliente, es una situación más real, ya que está viendo exactamente aquello que tiene frente a él.
En la mayoría de los casos, prefiero fotografiar. Es mucho más simple, la entrega es bastante más rápida y, para el cliente, funciona porque logra entender lo que se está proponiendo al estar observando exactamente el ambiente que conoce."

Antes del proyecto
Proyecto en PhotoLANDSCAPE
Proyecto ejecutado
Según Ana Vivian, la capacidad de visualizar las transformaciones en el propio entorno ayuda al cliente a comprender mejor las elecciones de especies, volúmenes y composiciones. Además, el fotomontaje permite alinear expectativas desde el inicio, algo fundamental en una actividad que trabaja con organismos vivos y procesos que se desarrollan a lo largo del tiempo.
Esta preocupación por la alineación entre expectativa y realidad es una de las características más destacadas de su trabajo. Para ella, el paisajismo exige mucho más que la elaboración de un proyecto. Es necesario comprender el presupuesto disponible, conocer los hábitos del cliente, evaluar el nivel de mantenimiento que será posible realizar y encontrar soluciones compatibles con cada situación.
Por eso, su trabajo suele involucrar diversas etapas además del proyecto en sí. Participa en la selección de especies, visita viveros, orienta a los clientes durante la implantación y busca garantizar que las decisiones tomadas estén alineadas con los objetivos del proyecto. También trabaja en colaboración con equipos de ejecución y acompaña las obras siempre que es posible, entendiendo que esta cercanía contribuye directamente a la calidad de los resultados.
A lo largo de los años, una de las cuestiones que más ha defendido ante sus clientes ha sido la importancia del riego. Al actuar en una región marcada por largos períodos de sequía, observa constantemente la diferencia entre jardines irrigados y aquellos que dependen únicamente del riego manual. En su opinión, el riego no debe verse como un costo adicional, sino como parte de la inversión necesaria para garantizar el desarrollo saludable de la vegetación y preservar los recursos invertidos en la implantación del jardín.
Del mismo modo, procura concienciar a los clientes sobre la importancia de la preparación del suelo y del mantenimiento continuo. Para Ana Vivian, un jardín no se resume al momento de la entrega. Su desarrollo depende del seguimiento, de los cuidados periódicos y de la participación de quienes convivirán con ese espacio a lo largo de los años.
Esta visión también orienta su actuación en proyectos de carácter regenerativo. En los últimos años, ha buscado incorporar cada vez más especies nativas en sus trabajos, especialmente plantas de la Mata Atlántica y del Cerrado. Su interés es crear paisajes que dialoguen con los ecosistemas locales, favorezcan la biodiversidad y contribuyan a la recuperación ambiental.
Esta visión del paisajismo como herramienta de transformación puede observarse en diversos proyectos desarrollados por Ana Vivian. Uno de los ejemplos que mejor representan su forma de trabajar fue realizado para Tip Toey Joey, una fábrica de calzado infantil ubicada en Franca (SP). Más que renovar los espacios exteriores de la empresa, la propuesta buscó mejorar la experiencia de quienes conviven diariamente en ese entorno, utilizando la vegetación como un elemento capaz de generar confort, bienestar y conexión con la naturaleza.

Espacio de e-Commerce
Espacio de e-Commerce
Pensado para integrar funcionalidad, identidad visual y calidad ambiental, el proyecto utilizó especies adaptadas al clima local y soluciones de bajo mantenimiento para cualificar áreas de circulación y permanencia sin interferir en la dinámica de la fábrica. Para Ana Vivian, trabajos como este demuestran que el paisajismo va mucho más allá de la estética: es una herramienta capaz de humanizar espacios, fortalecer la relación de las personas con el entorno y generar valor ambiental, social y cultural.
Fachada de la fábrica Tip Toey Joey
Fachada de la fábrica Tip Toey Joey
Interior de la fábrica Tip Toey Joey
Este compromiso con la naturaleza también se extiende al trabajo voluntario realizado por medio de Verdejar, un comité vinculado al grupo Mulheres do Brasil. En este proyecto, Ana Vivian actúa en la parte técnica de las acciones, cuyo objetivo es promover la concienciación ambiental y ampliar la arborización urbana en Franca. Una de las metas de la iniciativa es contribuir a la plantación de un millón de árboles en la ciudad.
Según ella, el grupo se dio cuenta de que la mayor dificultad no era plantar árboles, sino encontrar personas dispuestas a recibirlos y cuidarlos. A partir de esta experiencia, Verdejar comenzó a invertir fuertemente en acciones de concienciación, principalmente en las escuelas. Los niños participan en actividades educativas y llevan a sus familias invitaciones para adoptar un árbol. En fechas programadas, las voluntarias del proyecto acompañan a los residentes durante la plantación, orientan sobre los cuidados necesarios y realizan visitas posteriores para seguir el desarrollo de las plántulas.
Ana Vivian también destacó la experiencia de la reforestación realizada en Jardim Noêmia, desarrollada en colaboración con empresas y con el poder público. Antes de la plantación, el grupo promovió acciones de concienciación en escuelas, guarderías e instituciones del barrio para involucrar a la comunidad en el proyecto. Después de la implementación, se enfrentaron desafíos relacionados con el mantenimiento del área, incluidos incendios, eliminación irregular de residuos y otros factores que afectaron el desarrollo de los árboles. Para ella, experiencias como esta refuerzan la importancia de la participación de la población en las iniciativas ambientales y del trabajo continuo de educación y concienciación.
¿Quiere ver de cerca cómo fue el trabajo de reforestación realizado en Jardim Noêmia? Vea el video a continuación.
La experiencia acumulada a lo largo de estas acciones mostró que el mayor desafío no siempre es plantar árboles, sino despertar en las personas el sentido de pertenencia hacia los espacios públicos. Por eso, gran parte de las actividades se realiza junto a los niños, quienes participan en las plantaciones y ayudan a llevar la discusión ambiental al interior de las familias y comunidades.
Al hablar sobre el mercado del paisajismo, Ana Vivian reconoce que la profesión todavía enfrenta desafíos relacionados con la valorización del trabajo técnico y la comprensión del papel del paisajista. Muchas veces, el cliente solo percibe el resultado final, sin darse cuenta de la cantidad de planificación, conocimiento y seguimiento necesarios para que un jardín alcance todo su potencial.
Después de compartir su trayectoria y su visión sobre el mercado, Ana Vivian también dejó un mensaje para quienes desean seguir el mismo camino. Al ser consultada sobre qué consejos daría a los nuevos profesionales del paisajismo, destacó actitudes que considera esenciales para construir credibilidad, conquistar clientes y crecer en la profesión.
Primero, la persona tiene que amar mucho lo que hace. No es un mercado fácil para establecerse, así que necesitas disfrutar realmente de tu trabajo y ser coherente con tus elecciones. Dicho esto, lo que mejor funciona para mí es la recomendación, el boca a boca. Mi Instagram está pésimo, no tiene nada, parece incluso que no hago nada. Sé que es una falla mía en la difusión. Pero el trabajo bien hecho es la mejor publicidad. Entonces, intenta hacer todo con excelencia. Lo que hagas, hazlo bien. A veces irás más allá de lo que estás recibiendo, y eso forma parte del comienzo, tal vez de toda la vida. Por eso tienes que amar mucho lo que haces: para entregar más de lo básico y acostumbrarte a la excelencia. Después de eso, se vuelve difícil hacer cualquier cosa sin dedicación. Un consejo práctico: si puedes acompañar la ejecución, acompáñala, aunque no ganes tan bien por ello. Tendrás mejores resultados para mostrar y construir tu portafolio. Un jardín que no quedó bien por falta de seguimiento termina convirtiéndose en tu referencia, y una mala referencia.
Otra cosa importante es saber escuchar en la primera conversación con el cliente. ¿Qué quiere? ¿Qué sueña? ¿Cuál es su necesidad? ¿Qué está dispuesto a hacer? ¿Cuál será su nivel de compromiso con el mantenimiento? Eso define mucho el proyecto: si será un jardín con plantas más resistentes y de bajo mantenimiento, o algo más elaborado. Saber escuchar y alinear expectativas es fundamental. Una alternativa que descubrí son las consultorías. A veces, la persona no quiere o no puede invertir en un proyecto completo, pero acepta una consultoría rápida, con algunas orientaciones e imágenes. Eso ya le da una dirección y puede ser una forma de comenzar a crear una base de clientes al inicio de la carrera.
Al final, creo que es eso: amar mucho lo que haces, trabajar con excelencia, cuidar la difusión del trabajo real, saber escuchar al cliente y tener claridad en las expectativas. Y, si el objetivo es actuar en un nicho de mayor nivel, eso llegará con buenas referencias y la confianza construida a lo largo del camino.
A pesar de los desafíos, Ana Vivian no demuestra arrepentimiento por la elección profesional que hizo. Para ella, acompañar la evolución de un jardín a lo largo de los años, ver crecer los árboles y percibir cómo los espacios transforman la relación de las personas con la naturaleza es una de las mayores recompensas de la profesión. Más que diseñar jardines, su trabajo consiste en crear ambientes que promuevan bienestar, sentido de pertenencia y conexión con el mundo natural.
Quizás por eso sigue plantando: no solo jardines, sino también posibilidades, recuerdos y futuros más verdes.
En esta conversación, Ana Vivian profundiza en temas como paisajismo regenerativo, riego, especies nativas y concienciación ambiental. Vea la entrevista completa en el video a continuación:
Si lo prefiere, también puede escuchar la entrevista completa en nuestro podcast de Spotify a través del siguiente enlace:
Vea también:
Wgleiston transforma el paisajismo en Jataí con foco en el cliente y en la presentación visual
Lo que nadie te cuenta sobre crecer en el paisajismo
Cuando el coraje florece: el viaje de Luana Oliveira del sueño al éxito en el paisajismo
Cuando el proyecto impulsa las ventas: la experiencia de Carlos Renzo en paisajismo
Guilherme Silva Vieira: Técnica, Dedicación y el Paisajismo que Transforma

Anterior Siguiente