Cultivar paisajes, cultivar el conocimiento: la trayectoria de Marta Yorki de Strubing
Autor: Jeaninne Burgoa Valle - Data: 08/07/2026Una pasión que surgió de forma natural
Hay profesionales que eligen el paisajismo como profesión. Otros descubren, a lo largo de su vida, que siempre ha formado parte de su identidad. La historia de Marta Yorki Strubing pertenece al segundo grupo. Lo que comenzó como una curiosidad por las plantas se transformó, con el paso de los años, en una carrera basada en el estudio, la observación y el placer de descubrir algo nuevo cada día.
"Empezó como un pasatiempo... un pasatiempo que me fue interesando cada vez más, pero siempre más centrado en las plantas. Leía mucho sobre botánica", recuerda.
Licenciada en Análisis de Sistemas, nunca imaginó que su carrera se desarrollaría entre árboles, flores y jardines. Su interés por las plantas surgió mucho antes de sus primeros proyectos y fue creciendo de forma espontánea, hasta transformar por completo su trayectoria profesional.
Curiosamente, su formación universitaria siguió un camino completamente diferente. Marta responde con el buen humor que caracteriza toda la entrevista:
"Soy analista de sistemas... aunque no te lo creas. Pero me gusta la arcilla."
La frase hace sonreír. Lo que comenzó como un interés personal se convirtió rápidamente en una búsqueda constante de conocimiento. En lugar de limitar su curiosidad, Marta se sumergió en el estudio de la botánica, investigó especies, leyó libros especializados y empezó a ver cada planta como un universo en sí misma.
Mucho más allá de la teoría
No se conformaba solo con la teoría. El aprendizaje también debía producirse en la práctica. Cada nueva información se ponía a prueba, se observaba y se comparaba con la realidad. Esa voluntad de comprender el comportamiento de las plantas la llevó a mantener un vivero durante casi diez años.
Mientras mucha gente centraba su atención en las especies más conocidas, Marta seguía otro camino. Precisamente le gustaba descubrir plantas poco utilizadas y comprender el potencial que podían ofrecer a los proyectos.
Durante la entrevista, destaca que el paisajismo es una profesión multidisciplinar y que exige una formación mucho más amplia de lo que muchos imaginan. Conocer las especies vegetales es fundamental, pero solo es una parte del proceso.
"El paisajismo es una disciplina multidisciplinar. El mero hecho de conocer el elemento que voy a utilizar, que normalmente son las plantas, no me convierte en paisajista."
Fue entonces cuando comenzó una nueva etapa de aprendizaje. Estudió dibujo técnico, profundizó sus conocimientos en diferentes áreas, viajó, visitó jardines y buscó referencias que ampliaran su forma de entender los espacios. El proyecto paisajístico abarca la arquitectura, la proporción, la composición, el suelo, el clima, la circulación, la percepción de los espacios y un sinfín de elementos que deben dialogar entre sí.
A medida que ampliaba sus conocimientos, los proyectos se volvían más completos y los clientes confiaban cada vez más en su trabajo. Lo que antes eran pequeños jardines dio paso a espacios más amplios y a retos cada vez más complejos.
"La gente empezó a confiar más en mí. Los jardines se fueron haciendo más grandes, los proyectos más interesantes, y yo me fui dedicando cada vez más al diseño de espacios exteriores."
Esta visión impregna toda su forma de diseñar. Cada jardín debe dialogar con la arquitectura, respetar las características del terreno, tener en cuenta el clima y, sobre todo, satisfacer las necesidades de quienes van a vivir en ese espacio.
Proyecto en AutoLANDSCAPE. Imagen cedida por la autora.
Proyecto ejecutado. Imagen cedida por la autora.
El aprendizaje siempre forma parte de la profesión
Incluso tras décadas de experiencia, Marta habla del aprendizaje como si acabara de empezar. A lo largo de la entrevista, queda patente que la búsqueda del conocimiento sigue siendo una de las principales motivaciones de su carrera. Nuevas especies, técnicas diferentes y otras formas de diseñar forman parte de un proceso de actualización constante.
Esta actitud explica por qué su trayectoria se ha forjado de forma tan coherente. En lugar de creer que ya había aprendido lo suficiente, siempre ha visto cada proyecto como una oportunidad para seguir evolucionando. Es una filosofía sencilla, pero que impregna toda su trayectoria: la de que el paisajismo acompaña a la naturaleza y, al igual que ella, está en constante transformación.
A lo largo de su trayectoria, Marta ha buscado inspiración en grandes figuras del paisajismo y el arte, pero cree que la mejor escuela sigue siendo la propia naturaleza.
Cuando se le pregunta quién la inspira, menciona a Roberto Burle Marx, recuerda a artistas como Claude Monet e incluso comenta su admiración por el jardín de Nelson Mandela, destacando la diversidad de especies que ha conocido a través de estas referencias. Sin embargo, su respuesta termina revelando lo que realmente guía su trabajo:
"La propia naturaleza enseña tanto, dice tanto... ayuda mucho en la crianza."
Más que seguir un estilo concreto, Marta cree que observar la naturaleza sigue siendo la mayor fuente de aprendizaje para quienes se dedican al paisajismo. Es en ella donde encuentra nuevas combinaciones, texturas, volúmenes e inspiraciones que, más adelante, se transforman en proyectos.
El diseño de jardines empieza con una conversación
Aunque reconoce la importancia de las redes sociales, Marta explica que su negocio siempre ha crecido principalmente gracias a las recomendaciones de los clientes. Para ella, el primer contacto no debe empezar con un presupuesto, sino con una conversación.
Antes de pensar en especies o soluciones, intenta comprender quién es el cliente, cómo vive y qué espera de ese espacio.
"Hablemos. ¿Qué te gusta? ¿Qué quieres sentir? ¿Cómo quieres sentirte en tu casa o en tu oficina?"
Este intercambio de información forma parte del proceso creativo. Conocer la rutina de la familia, saber si hay niños, mascotas o si los residentes viajan con frecuencia son detalles que influyen directamente en las decisiones del proyecto.
Para Marta, un proyecto paisajístico no puede tratarse como un paquete prefabricado. Cada espacio debe concebirse en función de las necesidades de quienes lo van a habitar.
Integrar la arquitectura y el paisaje desde el principio
Otro aspecto que Marta considera fundamental es la participación del paisajista desde las primeras fases del proyecto arquitectónico. Según ella, lo ideal es que el arquitecto y el paisajista trabajen juntos desde el principio, conociendo al cliente y planificando los espacios de forma integrada.
"Hay obras tan bonitas que no nos damos cuenta de dónde termina una y empieza la otra."
Ella cree que esta integración también debería formar parte de la formación universitaria de arquitectos, agrónomos y todos los profesionales que trabajan en el ámbito del entorno construido. Más que limitarse a adaptar un jardín una vez finalizada la obra, Marta defiende que el paisajismo se plantee desde el primer momento, respetando las características naturales del terreno y valorizando el entorno.
"Cada lugar tiene su propia energía. Cada planta tiene su propia energía."
El paisajismo en Paraguay y los retos de la profesión
A lo largo de su trayectoria, Marta también ha sido testigo de la evolución del paisajismo en Paraguay. El panorama que se encontró cuando empezó era muy diferente al actual, tanto en lo que respecta al reconocimiento de la profesión como al acceso a la información y a las herramientas de trabajo.
Ella cree que este crecimiento ha sido fruto de la dedicación de muchos profesionales que han contribuido a fortalecer el sector y a poner de relieve la importancia del paisajismo en la calidad de vida de las personas.
Durante la conversación, Marta también comenta la influencia que Brasil ejerció en su formación. Siempre que podía, buscaba referencias, visitaba jardines, participaba en cursos y seguía el trabajo de profesionales brasileños para ampliar sus conocimientos.
Este intercambio de experiencias fue esencial para construir una visión más amplia de la profesión, sin dejar de valorar las características y las especies presentes en Paraguay. Para ella, cada región tiene su propia identidad, y comprender esta realidad es una de las funciones del paisajista.
Al hablar sobre el riego en Paraguay, Marta explica que un sistema de riego es esencial para las condiciones climáticas del país, pero lanza una advertencia: instalar el sistema es solo el principio.
Según ella, las plantas crecen, las estaciones cambian y, por ello, el riego también debe ajustarse con el paso del tiempo. Sin ese seguimiento, pueden surgir fácilmente problemas como hongos y plagas.
Hay una frase que resume muy bien esta idea: "Las plantas no mueren de un infarto. Es un proceso".
Para Marta, observar el jardín forma parte del mantenimiento. Cuanto antes se detecten los signos, mayores serán las posibilidades de corregir cualquier problema antes de que ponga en peligro la salud de las plantas.
Al fin y al cabo, cuidar un jardín requiere tiempo, atención y dedicación. Como ella misma comenta durante la entrevista, hay que "amar el jardín, amar las plantas, amar el verde".
La tecnología como aliada desde el principio
Entre los recuerdos de su carrera, hay un momento que destaca con especial entusiasmo: su primer contacto con AutoLANDSCAPE. Marta cuenta que conoció el software en 2003 a través de las revistas de AuE Software. Participó en un curso impartido por Gustavo Winter, en el que él presentó el programa, y decidió incorporar la herramienta a su día a día. Desde entonces, el programa ha formado parte de prácticamente todos sus proyectos.
Cuando Guilherme le pregunta desde cuándo utiliza el programa, Marta responde sonriendo: "Desde 2003", y luego bromea: "Ya casi soy accionista".
Este comentario desenfadado resume una relación forjada a lo largo de más de dos décadas. Más allá de seguir la evolución del software, Marta lo ha convertido en una herramienta indispensable en su día a día profesional. Al hablar de esta experiencia, se muestra categórica:
"...desde ese momento no me imagino trabajando sin el sistema, esa es la verdad."
A lo largo de la entrevista, explica que AutoLANDSCAPE le ha facilitado el desarrollo de los proyectos y ha acompañado su crecimiento profesional. A medida que su experiencia aumentaba y los retos se hacían mayores, la herramienta evolucionaba junto con ella, ofreciéndole recursos que hacían que el proceso de diseño fuera más organizado y eficiente.
Para Marta, sin embargo, la tecnología nunca sustituye a los conocimientos del paisajista. Sirve de apoyo para que el profesional pueda dedicar más tiempo a lo que realmente marca la diferencia: concebir el proyecto, elegir las especies adecuadas y crear espacios que satisfagan las necesidades de cada cliente.
Su relación con AutoLANDSCAPE ilustra bien esta visión. Tras más de veinte años utilizando el software, lo que permanece no es solo la confianza en la herramienta, sino la certeza de que la tecnología y el conocimiento funcionan mejor cuando trabajan juntos.
Este testimonio también muestra cómo una colaboración forjada a lo largo del tiempo puede acompañar las diferentes etapas de una carrera profesional. Desde los primeros proyectos hasta los trabajos más complejos, AutoLANDSCAPE ha estado presente como parte del proceso creativo de Marta, convirtiéndose en un recurso que ella considera esencial para transformar ideas en proyectos.

Proyecto de viviendas Gonzales. Imagen cedida por la autora.
VILLA SCAVONE. Imagen cedida por la autora.
Cuando la experiencia y la pasión van de la mano
Al escuchar a Marta Yorki Strubing hablar sobre su carrera, queda claro que su mayor punto fuerte nunca ha sido solo el conocimiento técnico, sino su disposición a aprender continuamente. La conversación con Marta Yorki Strubing va mucho más allá de una retrospectiva profesional. Es el relato de alguien que ha transformado un simple pasatiempo en una carrera construida con dedicación, curiosidad y mucho estudio.
Su historia demuestra que el paisajismo no fue una elección tomada de la noche a la mañana. Fue una construcción gradual, iniciada por la curiosidad, fortalecida por el estudio y consolidada por la experiencia. El interés por las plantas la llevó al vivero; el vivero despertó nuevas preguntas; esas preguntas la condujeron a los estudios, a los viajes, a los proyectos y a una comprensión cada vez más amplia de lo que significa ser paisajista.
A lo largo de la entrevista, Marta también deja un mensaje importante para quienes se inician en la profesión: el aprendizaje nunca termina. Conocer las plantas es esencial, pero es solo una parte de un universo mucho más amplio, que abarca la arquitectura, el arte, la percepción de los espacios, la técnica y, sobre todo, la capacidad de observar.
Cada etapa de su trayectoria revela que el paisajismo es una profesión en constante evolución, en la que el conocimiento y la sensibilidad van de la mano. Así fue como se forjó su espacio: observando, experimentando, estudiando y sin perder nunca las ganas de descubrir algo nuevo.
Su trayectoria también demuestra cómo la tradición y la innovación pueden ir de la mano. Mientras que la experiencia adquirida a lo largo de décadas guía sus decisiones de diseño, herramientas como AutoLANDSCAPE le ayudan a transformar esas ideas en soluciones prácticas, organizadas y eficientes.

ZOO paisajismo
En esta entrevista, Marta Yorki Strubing nos muestra cómo el conocimiento, la observación y la pasión por las plantas se transforman en paisajes que evolucionan con el tiempo. Mira la entrevista completa en el vídeo que aparece a continuación:
Si lo prefieres, ¡escucha el episodio en Spotify!
Véase también:
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