En proyectos de construcción en áreas protegidas, el paisajismo puede trascender la estética; se convierte en un elemento esencial de la planificación y el equilibrio. Este fue el caso del proyecto desarrollado por Iedes Campezzi, paisajista experimentado con sede en Mairiporã, São Paulo. Reconocido por su sensibilidad hacia el entorno natural, Iedes transformó los desafíos de un terreno accidentado y ecológicamente delicado en un ejemplo de integración armoniosa entre la construcción y la naturaleza.
El proyecto se llevó a cabo en un condominio ubicado a solo 5 km de su tienda, en un amplio terreno dentro de una zona de conservación de la Mata Atlántica. El terreno presentaba una pronunciada pendiente y estrictos requisitos ambientales, como la preservación de parte de la vegetación autóctona. Incluso después de finalizar los trabajos de movimiento de tierras, al propietario le resultó difícil decidir dónde ubicar la residencia, la zona de ocio, el jardín y la piscina sin comprometer el entorno natural.
Ante este escenario, el papel de Iedes fue crucial. Desde el principio, guió el proyecto con especial atención a la topografía y la vegetación original, buscando soluciones que respetaran el terreno y las exigencias ambientales. Con base en criterios técnicos y estéticos, el paisajista determinó la mejor ubicación para cada elemento de la futura vivienda, garantizando no solo la funcionalidad, sino también la preservación y valorización del ecosistema local.
El proyecto de Iedes Campezzi destaca cómo el paisajismo, considerado desde el principio, puede ser crucial para el éxito de las construcciones en zonas sensibles. Más que simplemente embellecer, el paisajista actúa como mediador entre los deseos del cliente y las necesidades de la naturaleza. En este caso, el resultado fue un espacio equilibrado y funcional en completa armonía con la Mata Atlántica, demostrando que construir con responsabilidad ambiental es posible y esencial.