Lo Que Todo Paisajista Necesita Entender Sobre Educación Ambiental con el Paisajista Érico Zorba
Autor: Brenda de Melo Esteves - Data: 16/07/2026
Érico Zorba, el paisajista que transformó un terreno abandonado en un bosque de conocimiento
Hay quienes descubren la jardinería en la universidad, en una oficina de proyectos o admirando jardines históricos. Con Érico Zorba, el camino fue otro. Servidor del Senado Federal, encontró su vocación al encontrarse con un espacio recién inaugurado, moderno y lleno de potencial, pero completamente abandonado. Donde muchos veían un problema administrativo, él vio una oportunidad de crear algo que pudiera transformar personas.
"(...) trabajo en el Senado Federal, y había un espacio inaugurado en 2011 que estaba vacío, un espacio de sostenibilidad. No había nadie para cuidarlo. Era un espacio nuevo, que tenía reúso de agua, compostera, un invernadero, y se proponía a producir plantas para donación. Ese espacio fue construido, inaugurado con mucha pompa, y luego abandonado, cerrado, nuevecito, sin nadie que lo tocara. Eu olhei para aquilo e falei: "não, eu vou aprender a viver isso." Comecé a trabajar allí."
Fue así como comenzó una jornada que ya dura más de catorce años. Entre libros, cursos, viajes, estudios de botánica e incontables semillas recolectadas por Brasil, Zorba construyó una trayectoria singular: la de un paisajista que nunca necesitó vender jardines para sobrevivir, pero que hizo de la investigación, la sostenibilidad y la educación ambiental el centro de su profesión.
Su mayor orgullo, curiosamente, no nació de un proyecto oficial.
En un terreno baldío ubicado en las áreas de apoyo del Senado Federal, detrás de la imprenta de la institución, él inició una plantación casi intuitiva. Poco a poco, junto a solo dos jardineros, fue introduciendo especies traídas de diferentes regiones, siempre con el cuidado de evitar plantas invasoras. Lo que inicialmente podría ser llamado agroforesta ganó, con el tiempo, otro significado.
Fonte: Viveiro do Senado Federal
"(...)hoy en día creo que el término "agroforesta" está un poco superado para lo que se ha convertido. En realidad, se convirtió en una colección botánica, porque fui recolectando semillas por todo Brasil, buscaba, compraba semillas y plántulas, y fui plantando, entre comillas, una "agroforesta". Pero no es una agroforesta de verdad, porque no produce alimento. Se convirtió en una colección de plantas de varios lugares del mundo, todas catalogadas, cada una con una ficha etnobotánica."
El cambio de concepto no es solo semántico. Para Zorba, el área pasó a cumplir una función mucho mayor que producir vegetación. Cada especie posee una historia, un contexto cultural y un significado. Muchas eran acompañadas por fichas etnobotánicas que explicaban sus orígenes, usos tradicionales e importancia histórica.
Entre las cerca de 120 especies arbóreas reunidas a lo largo de los años están colecciones de palmeras, árboles brasileños, especies africanas y ejemplares provenientes de diversas partes del mundo. El objetivo nunca fue crear un jardín ornamental convencional, sino un espacio vivo de aprendizaje. Fue precisamente esa dimensión educativa la que terminó convirtiéndose en el corazón del proyecto.

Al recibir escuelas, estudiantes y visitantes, Zorba transformaba cada caminata por el bosque en una clase de historia, botánica y cultura. En lugar de simplemente presentar nombres científicos, contaba historias sobre plantas utilizadas por civilizaciones antiguas, especies sagradas para religiones de matriz africana, árboles ligados a la medicina tradicional y curiosidades encontradas en años de investigación bibliográfica.
"Estudiaba etnobotánica, investigaba la etimología de los nombres, vínculos históricos: plantas ligadas a Cleopatra, a pueblos indígenas, al candomblé. Tenía todo anotado. El paseo era así: "esa planta es sagrada para el candomblé", "esa planta los griegos usaban para simpatía", y así sucesivamente. Era mi manera de hacer educación ambiental en ese espacio."
Para él, enseñar sobre plantas significa crear vínculos emocionales. Cuando las personas conocen la historia de una especie, comienzan a verla de otra manera. Esta visión también lo llevó a cuestionar prácticas que, muchas veces, son celebradas como iniciativas ambientales. Una de ellas es la distribución gratuita de plántulas. Aunque parezca una acción positiva, Zorba cree que, sin planificación, produce mucho más marketing que resultados ambientales concretos. Según él, distribuir miles de plántulas sin seguimiento no garantiza la recuperación ambiental, no asegura la supervivencia de los árboles y además puede perjudicar a los viveristas que dependen de la producción comercial de especies nativas.
(...)distribuir árboles sin control no significa compensar carbono de verdad, eran especies cualquiera, donadas a cualquier persona, plantadas en cualquier lugar sin seguimiento, sin saber si sobrevivían, sin plan de recuperación de área. Era greenwashing, con G mayúscula: el Senado divulgaba "distribuyó mil plántulas de árboles" y propagandeaba que eso "va a compensar X toneladas de carbono en diez años", mentira, porque no hay forma de medir eso, y plantar árboles aleatoriamente no genera compensación de carbono de ninguna manera. Era solo propaganda, una política un poco rastrera.

La intención era transformar el lugar en un gran jardín de carácter histórico, cultural y sostenible. El espacio, incorporado al patrimonio de la Unión tras el pago de una deuda y posteriormente destinado al Senado, reunía diversas estructuras en ruinas, como piscina, sauna, lago artificial y edificaciones de apoyo. En lugar de demoler esos elementos, Zorba propuso resignificarlos, incorporándolos al paisajismo con la mínima intervención posible, reduciendo la generación de residuos y valorando la memoria del lugar. La propuesta fue presentada en seis planchas, tres dibujadas en tinta china y tres producidas con VisualPLAN, acompañadas de un memorial descriptivo.


El concepto del jardín tenía como tema la cultura de los pueblos afrodiaspóricos y buscaba representar la diversidad del continente africano a través de un recorrido simbólico. El visitante iniciaría el trayecto en un ambiente inspirado en la sabana africana, atravesaría un contenedor que recordaba a los barcos negreros y llegaría a un laberinto de caña de azúcar, representando el proceso de esclavización en Brasil. El proyecto también incluía espacios que hacían referencia a los quilombos, a la presencia islámica en África y a Nelson Mandela, además de la combinación de especies africanas y brasileñas, evitando representaciones estereotipadas de la cultura africana.
"El proyecto tenía tres ambientes: uno que recuerda una sabana, representando África; atraviesas una vía, como quien atraviesa el mar, entras en un contenedor que simboliza el barco negrero, y al salir de él caes en un laberinto de caña de azúcar simbolizando la travesía de la sabana africana al "infierno verde" de la caña en Brasil. Después había un área que recuerda a un quilombo, y la idea de un espacio islámico, porque África también es islámica, además de un espacio dedicado a Nelson Mandela, todo lleno de simbolismo, pero sin carácter religioso."


Aunque el proyecto no se llegó a ejecutar, resume lo que Zorba cree que es el papel contemporáneo de la jardinería. Essa mesma filosofia aparece em seu processo criativo.
Aunque dominaba las técnicas tradicionales de dibujo con tinta china, papel de calco y bocetos a mano, incorporó herramientas digitales para ampliar sus posibilidades de presentación.
Su flujo de trabajo normalmente comienza en AutoCAD, donde desarrolla la base técnica del proyecto. A continuación, utiliza el VisualPLAN para construir el modelo tridimensional, elaborar perspectivas y producir fotomontajes que acercan la propuesta a la realidad.
"Soy un poco inmigrante digital. El otro día intenté usar el SketchUp, me pareció interesante, pero para montar los bloques desde cero lo encontré laborioso, me quedaré con mi AuE, porque ya tiene los bloques listos y un catálogo completo, con muchas facilidades. Pero, para ser sincero, quería aprender a usar más las herramientas, creo que unos ochenta por ciento de ellas aún no sé usarlas bien, incluso habiendo hecho el curso en línea. Lo básico ya lo consigo: monto un 3D, hago fotomontajes satisfactorios, está funcionando, pero falta profundización.
Hago el dibujo base en AutoCAD, que manejo un poco, luego paso rápidamente a VisualPLAN, que me parece más divertido, voy colocando los bloques y ya veo el resultado en 3D, es más fácil y más divertido de montar.
Para Zorba, sin embargo, ninguna tecnología sustituye la esencia del paisajismo. Su concepto más destacado quizás sea aquel que resume toda su trayectoria: poner ética en el jardín.
"(...)sin querer parecer pedante, la cuestión filosófica en sí: poner ética en el jardín. Creo que hoy en día el jardín tiene que estar alineado con la emergencia climática, con la degradación del planeta, con las cuestiones socioambientales. No se puede hacer un jardín solo para que sea bonito, especialmente en un espacio público institucional. El jardín tiene que ser más ecológico y más preocupado por cuestiones humanas. No se puede pensar solo en adornar el parterre central. Tiene que ser un jardín funcional: que absorba carbono, retenga suelo, absorba agua de lluvia, contenga inundaciones. Eso cambia la estética, y las personas necesitan entender que estamos hablando de urbanismo, jardines que presten servicios ambientales, atiendan a la población, a la ecología y también a la cultura local."
En su visión, la jardinería paisajística necesita responder a los cambios climáticos, recuperar suelos, favorecer la biodiversidad, infiltrar agua de lluvia, capturar carbono, crear espacios educativos y fortalecer la identidad cultural de las ciudades. Ese cambio también exige transformar la mirada de las personas. Hojas secas en el suelo dejan de ser suciedad y pasan a representar el ciclo de nutrientes. Jardines menos formales dejan de parecer abandono para convertirse en ambientes vivos y funcionales.
Antes de cerrar la conversación, Érico comparte una reflexión dirigida a aquellos que pretenden seguir una carrera en el paisajismo:
"Haz lo que te gusta, la probabilidad de que funcione es mucho mayor cuando amas lo que haces. Si te gusta el paisajismo, la botánica, la sostenibilidad, la arquitectura, adelante. Pero un efecto secundario es que dejas de tener vacaciones de verdad: incluso de vacaciones, estás recolectando plántulas, viajando para ver jardines, llenando el coche de plántulas. Es una espada de doble filo, pero muy bueno, el placer de estudiar aquello que se ama."
Más que jardines implantados, Érico Zorba construyó una forma de pensar el paisajismo. En su trayectoria, las plantas dejan de ser solo elementos ornamentales y pasan a contar historias, preservar memorias, despertar pertenencia y responder a los desafíos ambientales del presente. Entre colecciones botánicas, proyectos, investigaciones y años dedicados a la educación ambiental, su trabajo demuestra que un jardín puede ser mucho más que un espacio bonito: puede ser un instrumento de conocimiento, sostenibilidad y transformación. Al fin y al cabo, para Zorba, el paisajismo no es solo dibujar la naturaleza, sino encontrar maneras de acercar a las personas, la cultura y el medio ambiente en un mismo espacio.
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